domingo, 30 de enero de 2011

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Suripanta.



1. Mujer ruin, moralmente despreciable. Despectivo2. Mujer que actuaba de corista o de comparsa en el teatro. Coloquial.

Suripanta es una interesante voz que denomina de forma despectiva a una mujer ruin -moralmente despreciable- y que curiosamente también designaba en origen a una comparsa o corista de teatro...

...Y es que esta voz pasó a formar parte de nuestro léxico cuando en 1866 se estrenó El joven Telémaco, obra de Eusebio Blasco Soler (1844-1903, escritor español) en la que se representaba una disparatada pieza cantada por las coristas, imitando el idioma griego: ” suri panta, la suri panta, makatruki de Somatén”...El propio Blasco comentó en su día que tal nombre, suripanta, no era más que una caricatura jocosa de la fonética del idioma heleno...
Nuestro custodio Luis desde Zamora, Michoacán, México, nos comenta que escuchó por primer vez la palabra en la canción “Agua de rosas”

Eres... vara de RomeroEnlace
madre del deseo
que el río cantó

Eres....suripanta del pueblo
la mujer que mas quiero
que me da de beber

Agua de Rosas
dame de beber
Ay... Ay...

Que esta tristeza
acabe de una vez...Ay...Ay...

Los cinco literatos españoles más importantes según Muñoz Seca.





Volvemos hoy a rendir homenaje al ingenio del autorPedro Muñoz Seca, creador de astracanadas del nivel de “La venganza de Don Mendo”. Recuerden ustedes que ya les conté una vez que había dicho: “Prefiero pasar hoy en automóvil por donde está la estatua de Cervantes, a que mis hijos pasen a pie por donde mañana pudiera estar la mía”. Las cosas claras.

En otra ocasión le preguntaron a Muñoz Seca sobre los cincos personajes más importantes de la literatura española. En un momento el dramaturgo dijo: “Don Miguel de Unam-uno; Benito Pérez Gal-dós; Miguel de Cervan-tres; Luca de Tena, don Tor-cuatro; y Benavente, don Ja-cinco”.

Desconozco si realmente eran los cinco mejores para Muñoz Seca o si cogió los nombres adecuados para crear la frase, pero desde luego es una genial forma de enumerarlos, literalmente.

Vargas Llosa, el Nobel de la Literatura que resiste.

  • El autor fue distinguido en Suecia “por su cartografía de las estructuras del poder y sus mordaces imágenes sobre la resistencia, la revuelta y la derrota individual”
  • El peruano nos regaló un discurso a la altura de su obra: Elogio de la lectura y la ficción
  • Siempre se ha caracterizado por su compromiso político, con el Perú e internacionalmente

Mario Vargas Llosa, el autor que ha encumbrado las letras hispánicas con una trayectoria literaria prolífica y única,fue al fin distinguido con el honor que se le rinde a los grandes como él. Y aunque no deja de ser más que eso, un premio internacional -que al fin y al cabo es un puro trámite-, el Nobel ha servido para que periodistas del mundo entero se lancen a hacer crónicas como la presente, redescubriendo a uno de los novelistas más excepcionales del siglo XX y acercándolo a todos aquellos que aún no lo conocieran. Afortunados serán hoy los que cojan por vez primera un ejemplar de La Fiesta del Chivo, motivados quizás por un faldón en la portada que rece “…del ganador del Premio Nobel de Literatura 2010”, y se adentren en la hipnótica narrativa del peruano.

Discurso para el recuerdo

Leer Elogio de la lectura y la ficción, el discurso de aceptación del Premio Nobel de Literatura 2010, es de por sí dejarse deleitar por pura literatura. La de un sabio que ha contado todo lo que tenía que contar y aún le queda cuerda para seguir contándonos mucho más. Mario Vargas Llosa subió el pasado 7 de diciembre al estrado de la Academia Sueca en Estocolmo para lanzar un discurso de esperanza para la literatura, que atravesó las paredes del Auditorio llegando a los oídos de todo el mundo en una lengua poco propia de los academicismos internacionales. Sí, el escritor peruano volvió a traer el español a una ceremonia que llevaba décadas sin escucharlo, pero ese día nos regaló especialmente su voz sincera reflejándole el alma. El nuevo Nobel de literatura repasó con entereza una vida de delirio por los libros, con agradecimiento para todos aquellos maestros que hasta los maestros como él han tenido algún día, y sin olvidar ni un segundo sus raíces y los que le rodean.
Su pasión por los mundos mágicos a los que la ficción cede el visado -“la lectura convertía el sueño en vida y la vida en sueño” citó- quedó tan de manifiesto como su convicción de que la literatura nos hace libres, del mismo modo que sin ella nuestra conciencia de opresión sería anulada. “La buena literatura tiende puentes entre gentes distintas y, haciéndonos gozar, sufrir o sorprendernos, nos une por debajo de las lenguas, creencias, usos, costumbres y prejuicios que nos separan”. Toda una declaración de intenciones, que resiguió posteriormente el trazo de su silueta política ajustada hoy al liberalismo, aunque recordando sus orígenes: “en mi juventud, como muchos escritores de mi generación, fui marxista y creí que el socialismo sería el remedio…”. Vicios del joven artista que cree encontrar en los aires afrancesados el remedio para sanar la asfixia de una tierra poco prolífica en las letras salpicaban su discurso, para luego reconocernos que el viejo continente le sirvió sobre todo para descubrir su América Latina. Los 74 años de historias del novelista se sucedieron en unos minutos por todas las latitudes -desde el Perú “de todas las sangres” que lleva en sus entrañas, hasta las muchas ciudades que le han dado hogar-, cartografiando una vida marcada por el movimiento incesante con el rumbo marcado con grandes letras.
La voz del escritor llegó clara en todo el discurso, incluso en los momentos de crítica social y recuerdo a los menos afortunados, hasta que se rasgó súbitamente cuando llegó al capítulo de su amor, Patricia Llosa. La Patricia que representa Perú, según sus propias palabras. “La prima de naricita respingada y carácter indomable…”. La mujer que lo ha sido todo en su vida y que todo lo hace bien. La única capaz de reconocerle a una de los mejores plumas del mundo su propia pena: “para lo único que tu sirves, Mario, es para escribir”. La que le ha acompañado inquebrantable durante más de 45 años de matrimonio, consiguiendo arrancarle la emoción. Entre sollozos cortados, el padre de Álvaro, Gonzalo y Morgana, le dedicó a la madre de éstos las palabras más bonitas que se recordarán de su locución. Un texto que él recelosamente no le dejó ver a ella antes de la ceremonia (ahora Patricia ya sabe porqué) y que seguro pasará a la posteridad como una más de sus genialidades del pensamiento, entre sus novelas y ensayos.
Vargas Llosa hizo vibrar las decenas de personalidades presentes en Suecia, a millones en todo el mundo, y en especial a muchas otras a las que también dedicó algunas palabras emocionadas. Como la incombustible agente literaria que le ha acompañado a lo largo de su dilatada carrera, Carmen Balcells, que se contagió de antemano de las lagrimas del maestro y no puedo sino emocionarse con este repaso vital de una fuerza incuestionable. Los que le conocen admiten que Mario ha hablado mil y una veces de política, de literatura, de la vida misma, y que jamás le habían escuchado una pieza tan perfecta. El Nobel del 2010 ha servido, independientemente a los valores que representa y que el espíritu de su creador se encarga desde donde sea de salvaguardar, para ofrecernos una clase magistral de humanidad, de convicción, y de que el arte no está reñido con nada, ni con el corazón ni con la razón. Un paso más, de un valor incalculable aún, en una gran bibliografía universal.

Recuerdos de novela

El recién galardonado llegó en 1936 al mundo real con, a priori, pocas papeletas de hacerse un hueco en el mundo de las letras. De lugares como Arequipa (Perú) no es precisamente de dónde suelen nacer los grandes autores de la literatura universal -aunque, bien pensado… ¿de dónde deben hacerlo?-. Sin embargo, ese origen ha significado, redundantemente, el germen de su mejor escritura, estando muchas de sus obras influidas por la visión del autor sobre la realidad peruana y sus propias experiencias como miembro de esa sociedad. Nacionalizado también español, Vargas Llosa ha llevado la literatura en lengua castellana allá dónde pocos otros han llegado, no sólo por el hecho de internacionalizarla, sino por dotarla de un peso específico, una voluntad que nunca antes se había logrado de tal manera.
Evidentemente, más de cincuenta años dedicados a plasmar ingenio en trozos de papel dan para mucho, yel chaval que forjó su pasión literaria en el Colegio Militar Leoncio Prado para aliviar el confinamiento paterno, ha ido moldeándose hasta el personaje que hoy todo el mundo admira. Por el camino queda la tradición de mentores como Balzac, Satre, Tolstoi, Conrad, Cervantes o William Faulkner, para citar los mismos a los que él hizo referencia en Estocolmo.
Fueron también sus labores periodísticas, que empezaron con prontitud en el diario limeño La Crónica allá por el 52, las que le ayudaron a pulir una escritura que estaba predestinada a cambiar su país. A esto siguió un progreso natural dentro del ámbito intelectual juvenil: estudios de Derecho y Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, varios tanteos con el activismo político de su país, pluriempleo en diversos empleos literarios, y flirteos directos con Francia, entre muchas otras anécdotas.Fue precisamente en la meca del pensamiento cultural moderno, Paris, dónde el joven autor comenzó su etapa más prolífica, escribiendo gran número de obras. En Europa encontró así su segundo hogar, residiendo indistintamente en ciudades como Londres, Barcelona, Atenas, y Madrid, dónde se doctoró cum laude en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid con su tesis “Gabriel García Márquez: historia de un deicidio”. En dicho escrito, Vargas Llosa evidencia la admiración que entonces profesaba por la obra del novelista colombiano, a través de más de 800 páginas que encumbran a ambos como genios literarios.
Las riñas de dos Nobel

Si la literatura hispanoamericana fuera un equipo de fútbol, Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez serían sus dos cracks. Y está claro que dos estrellas en un mismo vestuario ocupan demasiado lugar, provocando una consecuente reacción de choque. Así, el peruano y el colombiano, como en una tragicomedia salida de cualquiera de sus trazos, mantienen una relación particular que ha transitado por todos los estadios de un tenso arco argumental. Desde el amor que Vargas Llosa profesó de joven al otro y que plasmó en su tesis “Gabriel García Márquez: historia de un deicidio”, hasta la tediosa convivencia a la que han llegado y que sostienen a modo de Guerra Fría literaria. El cómo ambos genios suramericanos dejaron atrás la admiración para pasar a un odio no manifiesto lo explica el famoso incidente del 12 de febrero de 1976 en México, cuando Mario le propinó un puñetazo en el ojo a su en otros tiempos amigo soltándole: “por lo que le hiciste a Patricia”. Una escena más propia de un folletín que de un fragmento vital de dos novelistas encumbrados, pero al parecer la mujer de Vargas Llosa fue el germen de la disputa entre ambos. Los motivos del arrebato violento de éste no están aún claros, pero todo apunta a que Gabo tuvo ciertos escarceos amorosos con la esposa del otro. O quizás el colombiano le sugiriese a Patricia que se separase de su marido por las presuntas infidelidades de él. Sea como fuere, las cosas entre ellos están ahora tibias, como ejemplifican las declaraciones de Vargas Llosa hace 3 años: “García Márquez y yo tenemos un pacto tácito que es que nosotros no hablamos de nosotros mismos para darles trabajo a los biógrafos”. De momento, a los que más trabajo han dado es a la prensa amarilla.
Su vida personal ha estado marcada principalmente por dos mujeres que además fueron primero de todo sus familiares. Julia Urquidi, tía política del escritor y once años mayor, contrajo matrimonio con él cuando éste tenía tan sólo 18 años, generando ríos de polémica en una familia bastante conservadora. Para Marito, su tía simbolizaba la liberación y fue algo así como una guía espiritual que le encaminó hacia la profesionalización. La relación duró ocho años, dejando como poso literario una de las obras más personales y semi-autobiográficas del novelista: “La tía Julia y el escribidor”, publicada en 1977. No obstante, éste relato y la posterior telenovela que se derivó del mismo, no gustaron demasiado a Julia. A parte del malestar por poner al descubierto su vida íntima, ella se veía en la ficción como una “seductora de menores”. A raíz de eso, la primera esposa del premio Nobel publicó en 1983 su propia versión de los hechos, “Lo que Varguitas no dijo”, centrándose más en su matrimonio y no en los años previos de amor furtivo. Tras pocos meses de su divorcio, en 1965, Vargas Llosa se casa de nuevo generando cierto revuelo familiar, esta vez con su prima hermana Patricia Llosa. Y ella ha sido definitivamente la mujer de su vida durante los 45 años de matrimonio que les ha unido y que ha dado como fruto a dos hijos y una hija, nacidos entre 1966 y 1974. La mujer que es capaz de conjugar todo el amor de Mario, el de la patria y el de su otro yo, tal y como demostraron sus poéticas palabras en Suecia.

Novelas con discurso

De Vargas Llosa se dijo también que es quién ha prestado su voz a los silenciados y a los oprimidos, a la vez que ha situado en sus escritos a los presidentes y a las prostitutas, en el camino para encontrar sus metáforas. Es innegable que toda la obra del escritor peruano está impregnada por su visión de la justicia, de cierta pretensión de criticar lo que aborrece y de querer cambiar aquello que no funciona. Tal vez parecen ingenuas estas consideraciones, porqué más allá de las pretensiones estilísticas es eso lo que busca todo literato con cabeza además de mano, pero es que en Mario Vargas Llosa el compromiso es más que una voluntad. Pero está claro que él ha sido un intelectual con un papel importante en la sociedad y que ha cumplido muy a menudo el rol de su consciencia crítica. Y como apuntábamos antes, no solo la de los gobernantes -a los que ciertamente siempre hay que poner en el punto de mira-, sino también de las miserias de los ciudadanos en general.
Prueba de ello es su tránsito por la política -liderando diversos partidos como el Movimiento Libertad en el 87-, que llegó al punto culminante en 1990 cuando participó como candidato a la presidencia de la República Peruana por el Frente Democrático-FREDEMO. La aventura no llegó a buen fin, ya que perdió las elecciones, pero Vargas Llosa mantuvo su firmeza como persona y seguramente el gran motivo de la derrota fue que era incapaz de mentir y dijo tan sólo lo que iba a hacer, sin ilusionar al pueblo con falsas esperanzas. Pero como en las películas previsibles, la historia política del país se cumplió y que el candidato liberal fuera apartado dio la clave de poder a un dictador, Fujimori. La pérdida electoral marcó la figura del novelista, que volvió a Londres de inmediato para proseguir su carrera literaria.
Mario Vargas Llosa ha sido muchas cosas más que novelista, y no sólo en términos metafóricos, ya que desde muy temprano, además de cosechar una trayectoria coherente en distintas modalidades de escritura -desde ensayo hasta todo tipo de ficción, teatro y memoria-, ha participado como traductor de la UNESCO en Grecia -junto a Julio Cortázar-, ha presentado programas de TV como La Torre de Babel, ha sido jurado en diversos certámenes internacionales, ha colaborado con diversos periódicos españoles y suramericanos -en por ejemplo El País o la revista cultural Letras Libres-, y ha sido profesor de varias universidades de todo el mundo -desde el King’s College de Londres hasta la Universidad de Columbia-.
La obra literaria de Vargas Llosa hereda la corriente realista de sus compatriotas Ciro Alegría y José María Arguedas, pero con el matiz que le aporta la narrativa hispanoamericana, bebedora de mares sin límites. Se alzan así como piezas magistrales de la literatura, además de sus novelas más destacadas: “La ciudad y los perros” -escrita desde una pensión madrileña en 1963, se convirtió en el éxito clave de la literatura latinoamericana-, “La casa verde” -segunda novela del escritor, en 1966, y heredera de sus expediciones por el Amazonas-, “Conversación en la Catedral” -de 1970 y cuyo germen es el país que le vio nacer y la revisión crítica que hace del mismo-, “La guerra del fin del mundo” -escrita en el 1981, es una recreación de la Guerra de Canudos y las injusticias cometidos por los soldados con los campesinos de la zona-, y “La Fiesta del Chivo” -del 2000, es sin duda uno de los más acertados retratos de una dictadura latinoamericana-. Su última novela, “El sueño del Celta”, vuelve por los trazos de hechos históricos en la época colonialista y la brutalidad de muchos de los personajes que pueblan esos pasajes. El escritor sigue así, con sus ya 74 años, el camino de la batalla real empuñando la estilográfica de la ficción. Un Don Quijote de hoy en día, con una cordura de toda la vida. Y ahora, ya de abuelo, se atreve incluso con los castillos de la ficción infantil con “Fonchito y la luna”. Mario Vargas Llosa, asombro para niños y mayores.


Demasiado caro, un relato humanista de León Tolstoi.



Las dos grandes figuras de la literatura rusa de fines del siglo XIX son, indiscutiblemente, Fiodor Dostoievski y León Tolstoi. Ambos pertenecen a lo que se ha llamado ‘Realismo espiritual’, caracterizado por plasmar hondas inquietudes humanas en moldes realistas.
Pero entre ambos existen igualmente profundas diferencias. Probablemente la más importante sea la solución que proponen a esas preocupaciones. Si en Dostoievski pasa por un cristianismo de tipo moral, en el segundo se orienta más bien a una suerte de ascetismo socializante, un igualitarismo que, probablemente, nace de una culpabilidad de clase.
Porque en aquella Rusia pseudo-esclavista –la servidumbre no fue abolida hasta 1861-, León Tolstoi (Iásnaia Poliana, Tula, 1828-1910) pertenecía a la aristocracia terrateniente  y pudo contemplar de primera mano la míseravida de los campesinos. Quizá por ello, con el tiempo, desarrolló una ideología igualitaria  que le llevaría a vivir en las mismas condiciones que sus servidores e incluso a pretender legarles sus tierras, algo que impediría su familia.
De este modo, Tolstoi se encomendó a educar a aquéllos y a desarrollar en sus escritos –al margen de sus dos grandes obras, Guerra y paz y Ana Karenina- una especie de catecismo social ilustrativo de sus ideas que, con el tiempo, le haría ser considerado en medio mundo como una suerte de mesías laico.

Sin embargo, no hay nada de laicismo en las tesis del pensador ruso sino más bien una interpretación del cristianismo primitivo, basado en la pobreza y en la solidaridad de los seres humanos.
Hay pocos temas de contenido social que no haya tocado Tolstoi. En el cuento titulado Demasiado caro, aborda un tema de candente actualidad en su época y que fue abordado por no pocos filántropos: la cuestión del castigo a los delincuentes.
Con indudable ironía, el escritor ruso cuenta una supuesta historia acaecida en el Principado de Mónaco: un reo de muerte no es ejecutado por el simple hecho de que traer un cadalso y un verdugo resulta muy costoso. Se piensa entonces en reemplazar la pena por la prisión perpetua pero también resulta caro. Así va desgranándose el relato hasta llegar a un sorprendente final.
Pese al humor que subyace en todo el texto, la intención de Tolstoi es muy seria: pretende ser una paráboladestinada a hacer pensar al lector sobre la dureza e inhumanidad de los castigos que entonces se aplicaban al delincuente y el magistral estilo del autor ruso lleva el relato con mano maestra hasta su desenlace.

viernes, 28 de enero de 2011

Impecune.





Que no tiene dinero, bienes, etc.

Impecune, adjetivo que califica a aquel que no tiene dinero ni bienes, es una voz latina que proviene del prefijo in (valor negativo) y de la voz latinapecunĭa (dinero): "sin dinero"

Así pues, el impecune -o sencillamente pobre- es quien por su situación o forma de vida carece de recursos básicos para satisfacer las sus necesidades más elementales -tales como alimentación, vivienda, educación, sanidad-

José Ortega y Gasset (1883-1955, filósofo y ensayista español), en la Revista de Occidente, publicación cultural y científica, escribió lo siguiente sobre Luis Bagaría (1882-1940, uno de los principales caricaturistas de la primera mitad del siglo XX).

“…El gran dibujante y caricaturista Luis Bagaría, que a pesar de pagarle muy bien los dibujos, era tan desordenado y bohemio que estaba siempre sin una peseta, «impecune» ..."

'Paradise Alley' de Sylvester Stallone.



Hoy os voy a pedir que me perdonéis, porque os traigo una auténtica rareza que a mí personalmente me encanta. Se trata de la novela Paradise Alley de un señor llamado Sylvester Stallone, y antes de que os temáis lo peor, sí, os confirmo que ese Sylvester que nombro es el conocidísimo e injustamente denostado actor, que escribió este libro allá por el año 1978. Vaya por delante que no soy para nada objetivo con este hombre y que, le pese a quién le pese, es mi actor favorito. ¿La razón? Cuando era pequeñín y no me gustaba el cine, las únicas películas con las que disfrutaba era con las de Stallone, y eso se queda grabado.

El caso es que en estos días la he releído, cosa que no suelo hacer ya que siempre hay muchos títulos nuevos esperando, pero la nostalgia se apoderó de mí (aún recuerdo cuando mi padre me lo dio sabiendo lo mucho que me iba a gustar) y lo busqué ansiosamente en casa de mi madre. Di con él y desde entonces he tenido que aguantar las sonrisitas y burlas de todo aquél al que le he comentado el libro que tenía entre manos en ese momento, pero ahí estaba yo, defendiéndolo una vez más, como tantas otras. Tengo que decir, en honor a la verdad, y aunque me duela, que en ‘Paradise Alley’ no vamos a encontrar una gran calidad literaria, pero la curiosidad creo que bien merece la pena.

La historia es sencillita y puede que nos suene de algo viniendo de quién viene. Sylvester nos trae la historia de tres hermanos provenientes de Italia que viven como pueden en un duro barrio de Nueva York conocido como la Cocina del Infierno. Se centra en un período muy concreto, el verano de 1946 donde los hermanos Carboni, que así se llaman, tendrán su pequeño momento de gloria. Víctor trabaja como repartidor de hielo, Lenny lo hace en una funeraria un poco particular y Cosmo es el típico buscavidas al que sólo se le ocurren planes no del todo legales. De la noche a la mañana, debido a un suceso casual, los hermanos se dan cuenta que Víctor tiene un increíble potencial para convertirse en un gran luchador de lucha libre.

Será entonces cuando los tres vean en ese hecho la oportunidad que estaban esperando para salir de ese agujero y aspirar a una vida mejor. Todos tienen sus sueños y sus problemas, pero se unirán para conseguir un único objetivo. Así, Víctor pelea, Lenny se convierte en su manager y Cosmo será el encargado de entrenarlo físicamente. Pero como os podéis imaginar, las cosas no siempre son tan fáciles como parecen y las ilusiones pueden romperse en segundos, incluyendo por supuesto las dificultades propias de una relación entre los hermanos que parece quebrarse por momentos.

Resulta llamativo, aunque es lógico, la forma de escribir que utiliza Stallone, ya que desde que comenzamos ‘Paradise Alley’ notamos su tono de guión cinematográfico, y desde luego no nos cuesta mucho trabajo imaginárnosla. De hecho, existe una película del año posterior al del libro, que si bien no es de las más conocidas del actor, merece la pena verla como complemento ideal a esta lectura. Además, como anécdota, en la peli la canción inicial de los títulos está cantada por el mismísimo Sylvester, ¡si es que este hombre se atreve con todo!


Respecto a Sylvester Stallone, poquito podemos decir de él que no sepamos, aunque quizás correspondería más bien a nuestros compañeros de Blog de cine que hablaran de su filmografía. Sí os puedo recordar que nació el 6 de Julio de 1946 en Nueva York y que se crió en el propio barrio donde se sitúa la novela. En sus años de estudiante destacó como futbolista y no dudó en aceptar algún que otro papel subidito de tono para pagarse las clases de interpretación. Todos conocemos a míticos personajes creados por él como Rocky Balboa o John Rambo, con los que ha conseguido inolvidables sagas, pero no nos podemos olvidar de otras películas como Demolition Man, Cobra, Tango y Cash, Encerrado o Yo, el halcón. ¡Qué peliculones! Y no olvidemos que este hombre sigue totalmente en forma, como ha demostrado en Los mercenarios.

En definitiva, e intentando contener la emoción que me embarga al hablar del gran Sylvester, una novela sólo apta para los seguidores de este actor o para aquellos que sientan curiosidad por ver cómo se desenvuelve en este terreno. En cualquier caso, se lee en un ratito y resulta entretenida. Así que espero que sepáis perdonar mis debilidades… y no os burléis mucho de mí. ¡Qué grande eres, Stallone!

Un decrépito camión del hielo dobló cuidadosamente la esquina de la calle 46 y enfiló la Novena Avenida, seguido de un grupo de chiquillos sucios que corrían tras él, haciendo cuchara con las manos para recoger el agua fría que goteaba de su caja.
Como por arte de magia, pañuelos y trapos sucios comenzaron a agitarse en manos de la gente que imploraba el socorro del hombre del hielo.

A gritos pedían hielo.

Con amenazas exigían hielo.

Algunas furcias hasta ofrecían sus curvas a cambio de hielo.

Durante el invierno, Dios era lo más importante para los desgraciados de la Cocina del Infierno, pero en verano, el hielo era Dios.

Círculo de Lectores
190 páginas
ISBN: 84-226-1021-3
Traducción: José Luis Álvarez

Tú también puedes tener una carta de amor escrita por Keats.



Aunque, evidentemente, no iría dirigida a ti, si quieres ahora puedes hacerte con una carta de amor que el escritor británico John Keats le escribió a su novia en 1820, cuando el poeta estaba próximo a la muerte por tuberculosis. Y es que este y otros documentos se subastarán próximamente en la prestigiosa casa de subastas Bonhams. ¿El precio? Ni la más ligera idea, pero me imagino que barato no será y aquí no sirven las medias tintas, el que más pague se lo llevará a casa…

Lo cierto es que a mí me da algo de pudor que se subasten estos documentos íntimos. Al fin y al cabo, se trata de una carta privada, una carta en la que expresa su amor a Fanny Brawne y su deseo explícito de besarla. No se trata de un poema manuscrito o cualquier otro documento, sino de una carta que, evidentemente, no se escribió para su escrutinio público y me da un poco de pena… Eso sí, según palabras de amigos de Keats y lo poco que podemos leer de dicha carta, el británico no reservaba su lenguaje lírico sólo para su poesía, y podemos leer cosas tan bonitas como estas:

Yo besaré tu nombre y el mío donde estuvieron tus labios. ¡Labios! ¿por qué debiera el pobre prisionero que soy hablar de esas cosas?
John Keats nació en Londres en 1795 y moriría en 1821 en Roma, donde está enterrado bajo uno de los epitafios más bonitos que he leído nunca (Aquí yace alguien cuyo nombre fue escrito en el agua). Uno de los clásicos exponentes del romanticismo inglés, sus poemas están escritos con un lenguaje imaginativo y melancólico. Su poema Hyperion y sus diferentes Odas no le granjearon el favor del público en su época y no fue hasta más tarde cuando se le ha reconocido su justo valor.

Si no os animáis a pujar por esta carta, debéis saber que también se subastarán otros documentos interesantes como una carta del pirata (y político, jeje) Sir Walter Raleigh, un ensayo de William Blake sobre su propia obra El Juicio Final, y una carta del explorador David Livingstone

Truman Capote nos muestra a los 'Niños en su cumpleaños'.



Hoy voy a hablaros de una de las novedades más apetecibles de este mes de Enero que ya casi se acaba. Se trata de un pequeño relato de Truman Capote titulado poéticamente Niños en su cumpleaños. Y os digo que es muy apetecible no sólo por la temática, que pinta muy bien, sino también por su precio, tan sólo 8 euros. Hay que tener en cuenta que es un relato de apenas 64 páginas, vamos, que se lee en un suspiro, pero aún así me parece bastante asequible. Lo publica Nórdica, que ya sabéis que me suelen gustar mucho sus libros.

‘Niños en su cumpleaños’ nos traslada hasta Alabama, en el verano de 1947. Allí la vida de dos niños, Billy Bob Murphy y Preacher Star (me encantan los nombres, jeje) van a cambiar con la llegada de una niña, Lily Jane Bobbit, cuando los dos comiencen a rivalizar por impresionarla. Una historia de verano, de aburrimiento y cigarras bajo el sol, del primer amor que nunca se olvida y del brusco paso a la edad adulta. Un relato corto para una tarde apacible, para regodearse en la literatura.

Truman Capote no es sino el seudónimo de Truman Streckfus Persons. Nacido en Nueva Orleans en 1924, es uno de los mejores escritores norteamericanos del siglo XX. Se dio a conocer con tan sólo veinticuatro años con Otras voces, otros ámbitos, con la que consiguió un gran éxito. Sin embargo, sus dos obras más famosas serán Desayuno en Tyffany’s y A sangre fría, aunque el propio Capote consideraba este cuento como una de sus mejores producciones. La editorial nos da la oportunidad de leer las primeras veintidós páginas y os recomiendo vivamente que lo hagáis porque el comienzo es extraordinario.

Nunca he leído nada de Truman Capote, aunque ‘Desayuno en Tyffany’s’ me lo han recomendado muchísimo. Sí acabo de leer las primeras páginas que tienen disponibles en la web y pinta muy, pero que muy bien. Teniendo en cuenta que tan sólo ocupa sesenta y cuatro páginas, los personajes quedan perfectamente dibujados desde el principio, por no hablar de una pequeña sorpresita que te llevas al leer el primer párrafo… Probablemente lo lea, porque después de leer un tercio, una se queda con ganas de más, y eso no es algo que consigan todos los autores.

martes, 25 de enero de 2011

'Una casa en alquiler': Dickens, Collins y Gaskell en estado puro.



Os confieso que llevo esperando este libro desde que lo vi en el catálogo hace más de un mes. Charles Dickens, Wilkie Collins y Elizabeth Gaskell unen sus fuerzas para escribir Una casa en alquiler, un pequeño relato que ha permanecido inédito en nuestro idioma hasta ahora. Alba es quien ha recuperado esta joyita y yo no puedo más que tirarle besitos a los de Alba y pedir para ellos un aumento de sueldo. Como siempre, lo único malo que le encuentro es el precio, 18 euros va a costarte llevarte esta historia a casa.

Y la historia pinta así de bien: la anciana Sophonisba se traslada a vivir a Londres, justo enfrente de una casa en alquiler. Sophonisba no se explica por qué nadie quiere alquilar la casa, y lo que es aún más inquietante, siente como si un ojo la espiara desde la mansión abandonada. Así, su eterno pretendiente, Jabez Jarber; y su fiel criado, Trottle, celosos siempre el uno del otro, se propondrán descubrir el misterio que hay detrás de la casa en alquiler, cada uno con métodos diferentes… Yo estoy deseando leerlo, qué queréis que os diga…

Por supuesto, que haya tres de mis autores favoritos detrás de esta novela me hace un poquito más feliz. Una historia escrita por estos tres grandes maestros de la escritura victoriana a la fuerza me tenía que gustar. Recordemos que Dickens y Collins eran cuñados, y esto no es su única colaboración. Tampoco lo es para Elizabeth Gaskell, que ya la habíamos visto junto a Dickens en La señora Lirriper. Sin duda, los tres autores tienen estilos muy diferentes que se complementan muy bien. El humor de Dickens, el ritmo de Collins y la preocupación social de Gaskell se unen para dar vida a unos personajes que seguro serán inolvidables.

Podéis apostar lo que queráis a que lo voy a leer. No sé cuanto tardaré en hacerlo, porque estoy con uno a medias y tengo otros dos ineludibles en la lista, pero os aseguro que lo leeré. Y me va a gustar, lo sé. A veces pasa, hay libros que sabes que te gustarán, sí o sí. Y cuando lo lea, lo disfrutaré muchísimo, estoy convencida. Con mi taza de té en la mano y mi mantita en el sofá, que está haciendo tiempo de eso. Y después, por supuesto, os lo contaré, porque la felicidad hay que compartirla. Ya veréis, ya…

El Nobel Derek Walcott gana el premio TS Eliot de poesía.


Londres, 25 ene (EFE).- El Nobel Derek Walcott ha ganado el premio de poesía que lleva el nombre de otro premio Nobel de lengua inglesa, TS Eliot.
Valerie Eliot, viuda del autor de "La Tierra Baldía", entregó al galardonado el correspondiente cheque de 15.000 libras (17.500 euros, 23.800 dólares) en una ceremonia celebrada la pasada noche en el museo Wallace, de Londres.
Con Walcott, nacido en 1930 en la isla caribeña de Santa Lucía, competían en esta ocasión, entre otros, el también premio Nobel irlandés Seamus Heaney, el veterano de la guerra de Irak Brian Turner y Sam Willetts, un poeta que superó una adicción de diez años a la heroína.
Walcott fue premiado por su colección de poemas "White Egret", profunda meditación sobre la muerte y el paso del tiempo, calificada por la presidenta del jurado, la poetisa Anne Stevenson, de "emocionante y técnicamente impecable".
"Es un libro completo desde el comienzo hasta el final, cada poema pertenece enteramente al mismo. (Walcott) es un grandísimo poeta, uno de los mejores poetas en lengua inglesa", afirmó Stevenson.
Walcott protagonizó un escándalo literario en 2009 cuando retiró su candidatura al puesto de profesor de poesía de Oxford después de que una rival hiciese públicos algunos documentos según los cuales había acosado sexualmente a antiguas alumnas.

lunes, 24 de enero de 2011

Revista Otro amanecer en el pantano.

http://www.otroamanecerenelpantano.com/






¿Has intentado detenerte por un momento y sentarte en el suelo a observar a la gente que camina apresurada para cumplir con sus obligaciones? Si lo hicieras, probablemente encontrarías un mundo lleno de vida, colores y esperanza. Pero lo cierto es que no puedes detenerte, no puedes “bajarte del mundo”, aunque quisieras. Y aunque sí pudieras, descubrirías en realidad un mundo opaco, en tonos grises y marrones, aterrador y espeluznante.

Éste es, entonces, un espacio para todos aquellos que entienden que la vida no es un río que fluye, sino un pantano, en el que estamos atascados y del que no hay escapatoria, en el que estamos obligados a amanecer cada día.

Quizás la única esperanza que podamos encontrar sea el hecho de saber que hay más como nosotros, que no estamos tan solos. Pero no importa: No estamos aquí buscando consuelo.
Bienvenida, bienvenido a Otro Amanecer en el Pantano.

Revista Clarimonda.

Porque la poesía también se encuentra en las calles. Porque el Arte también es de barrio. Porque las cantinas, las fondas, los mercados y los arrabales también son fuente propia de inspiración y porque el trabajo independiente o autogestivo siempre lo valen.
Manuel Noctis



domingo, 23 de enero de 2011

Ian McEwan ganó, y aceptó, el Premio Jerusalén 2010.



Una vez más se anuncia al ganador de uno de los más polémicos premios literarios a nivel mundial: el Premio Jerusalén dado por la Feria Internacional del Libro de esa ciudad y que galardona a un escritor cuya obra promueva la libertad del individuo en la sociedad. Este premio, que es entregado desde el año 1963 ha sido ganado por muchas de las principañes figuras del mundo intelectual como Bertrand Russel, quien fue el primero en recibirlo, Max Frish, Simone de Beauvoir, Jorge Luis Borges, Milan Kundera, Naipaul, J.M., Susan Sonntag, Coetzee y Mario Vargas Llosa, entre otros.

El premio se entrega cada dos años y en el 2009 fue ganado por el escritor japonés Haruki Murakami. Siempre existe gran expectativa, no solamente en torno a quién ganará este galardón, sino sobre todo si la persona que lo gane efectivamente lo va a aceptar. Y es que en un país tan dividido y que es centro de uno de los conflictos más agudos del mundo es difícil o delicado distinguir los matices ideológicos que acarrée este premio para el ganador.

Pues bien, Ian McEwan ha aceptado recibir el premio en el marco de la Feria Internacional del Libro que se llevará a cabo en el mes de febrero y la decisión enseguida ha sido objeto de polémicas periodísticas. ¿Significa tal aceptación un apoyo automático a alguna de las facciones que se ven enfrentadas en el terreno más disputado del mundo? ¿Es acaso una defensa de Israel o, por el contrario, un gesto de apoyo a Hamas? No es una decisión fácil.

McEwan reafirma su disposición a ir a recibir el premio y refuerza la idea de que se trata de un reconocimiento que está más allá de toda diatriba político-militar. Dice no estar de acuerdo con los asentamientos pero tampoco con los ataques fundamentalistas y apoya la propuesta del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, para eliminar los asentamientos. Su decisión, sin embargo, puede ser utilizada como una herramienta de promoción por parte del gobierno

Un premio más para uno de los candidatos fijos de cuanto concurso literario existe a nivel mundial. Ha ganado premios desde la publicación de su primer libro, Primer amor, últimos ritos, por el cual recibió el Premio Somerset Maugham en 1976; ha sido candidato casi permanente al Man Booker el cual finalmente ganó con su novela Amsterdam. También tiene en su haber el Prix Fémina Etranger por Niños en el tiempo y el premio Nacional de Críticos así como el Premio de Los Angeles Times y el año pasado fue nombrado autor del año de Reader´s Digest.

No deja de estar en el ojo de la tormenta literaria y editorial este autor británico. Seguiremos escuchando, y leyendo, mucho de él y sobre él.

sábado, 22 de enero de 2011

Museo español rinde homenaje a Rubén Darío.


Agregados culturales de la embajada de Nicaragua leyeron poesías de Darío a la vez que la Asociación Lacasiun ofreció una variada demostración de bailes folclóricos, en su honor
CIUDAD DE MÉXICO (17/ENE/2011).- El Museo de la Industria Armera de Eibar, situado en la población de Vizcaya, España, realizó la víspera un homenaje al poeta nicaraguense Rubén Darío, nacido el 18 de enero de 1867, día que coincide con el del cuarto aniversario del recinto, que exhibe armas desde la época medieval hasta la actualidad.

Agregados culturales de la embajada de Nicaragua en Eibar leyeron poesías de Rubén Darío y la Asociación Lacasiun ofreció una variada demostración de bailes folclóricos, en honor del padre del Modernismo.

Considerado puente obligado entre las letras de España y Latinoamérica, el poeta centroamericano Rubén Darío es un hito de las letras hispánicas al dejar como legado literario al mundo célebres obras como "Azul" y "Cantos de Vida y esperanza".

Félix Rubén García Sarmiento, por su nombre real, nació en San Pedro de Metapa, provincia de Nicaragua, en el seno de una familia de origen indoespañol; sus padres fueron Manuel García y Rosa Sarmiento Alemán.

Desde sus primeros años de vida demostró un talento precoz que lo llevó a publicar su primer poema a los 12 años; se trataba del soneto "La Fe", que le abriría el camino para que un año después aparecieran sus primeros versos en el diario "El termómetro".

En 1882, el joven se presentó ante el presidente de su nación, Joaquín Zavala, y tras leer un poema en el que criticaba ampliamente la religión católica y a su patria, perdió la oportunidad para realizar estudios en Europa.

Cuatro años después, en 1886, se trasladó a Chile, donde comenzó una carrera más sólida en la literatura y dos años después publicó "Azul", sin imaginar que encabezaría con ello, varios movimientos literarios en España, Argentina y Nicaragua.

El más importante de ellos fue el Modernismo, al que los especialistas califican como una recopilación de tres movimientos europeos: Romanticismo, Simbolismo y Parnasianismo, ideas que expresan pasión, arte visual y armonías como música.

Para la crítica, Darío fue un genio de este movimiento, pues su estilo era exótico y colorido y cada uno de sus poemas tenía impregnado un arcoiris de sentimientos, evidencia de ello es su pieza "Canción de otoño en primavera".

Su estilo fue copiado por varios escritores, quienes le dieron un toque elegante y de esta forma ayudaron al nicaraguense a mejorar su trabajo, que tiempo después comenzó a ser reconocido a nivel mundial.

Su perfecta escritura y narrativa, además de su talento nato, lo llevaron a España, donde sucumbió ante la influencia liberal europea y pronto las nuevas ideas se reflejaron en su poesía romántica.

Su vida profesional estuvo ligada a las decisiones que tomaba en su vida privada, pues en 1890 se casó con Rafaela Contreras en El Salvador, y posteriormente se trasladó a Guatemala, para después viajar a España, en 1892.

Luego de su estancia en Europa residió en Argentina, donde al lado del argentino Leopoldo Lugonés y el boliviano Ricardo Jaimes Freyre, encabezó el movimiento Modernista.

Viajó nuevamente a Europa como corresponsal del diario "La Nación", de Argentina, y recorrió numerosos países. Residió en las ciudades de Madrid y París, y en 1902 contrajo nuevas nupcias con Francisca Sánchez.

Años más tarde, su ardua labor literaria le valió ser nombrado "Ministro Plenipotenciario" de Nicaragua, en España, de donde volvió a su país natal y falleció el 6 de febrero de 1916, en su hogar, situado en la provincia de León.

Entre sus obras más destacadas están "Canto épico a las glorias de Chile" (1887), "Azul" (1888), "Primeras notas" (1888), "Los raros" (1893), "Prosas profanas" (1896), "España contemporánea" (1901), "Tierras solares" (1904) y "Cantos de vida y esperanza" (1905).  

Texto póstumo de Bolaño.



La editorial española Anagrama publica la nueva novela póstuma del escritor chileno
BARCELONA, ESPAÑA (17/ENE/2011).- La escritura de Los sinsabores del verdadero policía  comenzó en los años ochenta, ahora la editorial española Anagrama publica la nueva novela póstuma del escritor chileno Roberto Bolaño, en la que ya es notorio su estilo y su territorio literario pese a su carácter de obra de juventud.

Bolaño trabajó de forma discontinua en Los sinsabores del verdadero policía, hasta su muerte, en 2003.  Sus historias y protagonistas transitan por otras novelas de Bolaño como Estrella distante, Llamadas telefónicas, Los detectives salvajes y 2666, cuyo centro oculto quizás podría estar constituido por la presente novela.

El editor Jorge Herralde señaló que “la lectura de la novela nos convence de que estamos ante una obra de una calidad literaria extraordinaria”.
En el prólogo de la obra, el crítico Juan Antonio Masoliver Ródenas señala que Los sinsabores del verdadero policía, como 2666, es “una novela inacabada, pero no una novela incompleta, porque lo importante para su autor no ha sido completarla sino desarrollarla”.

Ciar.





1. Andar hacia atrás, retroceder.
2. Abandonar un empeño o negocio.3. Remar hacia atrás. En marina
La palabra ciar no está documentada hasta finales de la Edad Media, y desafortunadamente no se conoce su procedencia, aunque se supone que proviene de alguna de las lenguas de los pueblos navegantes del Meditárreneo, que lograron dejar su impronta en un amplio rango geográfico de influencia...

Ciar
 es un verbo intransitivo que significa "retroceder", "volver hacia atrás". Por extensión, en marina ciar es remar hacia atrás (la acción contraria se denomina bogar). Curiosamente, la maniobra que hace que un barco gire en redondo en el menor espacio posible se denomina ciaboga, vocablo formado porciar y bogar.



Además, este verbo también puede emplearse con el significado de "abandonar un empeño o negocio", por ejemplo: "no ciarán hasta que no se les conceda todo lo que pidan" = "no cejarán en su empeño hasta..."

viernes, 21 de enero de 2011

VI Certamen Nacional de Relatos Cortos “Zenobia”.

Primera
Podrán concurrir todas las personas, cualquiera que sea su nacionalidad, siempre que sus obras se presenten escritas en castellano.
Segunda
Cada autor podrá presentar un máximo de tres trabajos, los cuales deberán reunir los siguientes requisitos: Ser originales, inéditos y que no hayan sido premiados en cualquier otro certamen. No exceder de 10 folios en formato DIN A4, a doble espacio y con un tipo de letra tamaño 12.

Tercera
Siguiendo el Compromiso Medioambiental del Vicerrectorado de Extensión Universitaria de la Universidad de Huelva, los textos se presentarán únicamente mediante correo electrónico a la dirección cultura@uhu.es, especificando en el asunto: VI CERTAMEN DE RELATO CORTO “ZENOBIA”.
En el correo electrónico se deben adjuntar los siguientes archivos:
a.- Los textos presentados en archivos de Word (.doc) o Pdf (.pdf). En su contenido debe ocultarse en todo momento la autoría de los mismos, mediante el uso de lema.
b.- Archivo con la plica, en el que, bajo el mismo lema, deberá contener la siguiente documentación:
- Título de la obra y breve currículo del autor encabezado con su nombre y apellidos, edad, dirección, teléfono y correo electrónico.
- Imagen escaneada del documento nacional de identidad o tarjeta de residencia, quienes tengan ciudadanía española o documentación identificativa similar en el caso de poseer otras nacionalidades.
Cuarta
El plazo de presentación de los textos finalizará el viernes 15 de abril de 2011.
Quinta
Se enviará una confirmación de la recepción de la obra a todos los participantes vía correo electrónico.
Sexta
El Vicerrectorado de Extensión Universitaria y el limo. Ayuntamiento de Moguer concederán un único premio de 1500 € y la publicaciónde la obra.
Los premios estarán sujetos a los impuestos o retenciones vigentes según Ley, salvo exención concedida por el órgano competente de la Administración Tributaria.
Séptima
El jurado estará copresidido por el Rector de la Universidad de Huelva y el Alcalde de Moguer, o personas en quienes deleguen. Formarán parte del mismo, expertos en literatura propuestos por la Universidad de Huelva y por el Ayuntamiento de Moguer.
El fallo del Jurado será inapelable.
Octava
La Universidad de Huelva y el Ayuntamiento de Moguer se reservan el derecho de edición actual y futura del libro premiado, entendiéndose que el importe del premio cubre los derechos de autor para la primera edición.
Novena
No se mantendrá correspondencia con los autores de los libros presentados. Toda información referente al desarrollo del presente certamen aparecerá en la web www.uhu.es/cultura
Décima
El jurado podrá otorgar cuantas menciones honoríficas considere oportunas, así como declarar desierto el premio.
Undécima
La inscripción en este certamen supone la total aceptación de sus bases.

jueves, 20 de enero de 2011

El Titán y el Titanic.





Futility, or the Wreck of th Titan, algo así como, “Inutilidad, o el naufragio del Titán” es una novela escrita por Morgan Robertson. En esta obra, un buque transatlántico, llamado Titán, se hunde en el Atlántico Norte después de chocar contra un iceberg. ¿Les parece original este argumento? Seguramente dirían que no. Pero fue escrita en 1898, 14 años antes del hundimiento del famoso barco real casi homónimo: Titanic.

El barco de la novela, como el real, se hundió por culpa de un Iceberg, en el mes de abril y sin suficientes botes salvavidas para todas las personas que iba a bordo. La ficción fue escrita antes de que la clase Olympic, a la que pertenecía el Titanic, fuera diseñada, pero aún así las similitudes entre la realidad y lo descrito en lo escrito, en este aspecto, son sorprendentes. El Titán medía 800 pies y la eslora del Titanic era de 882 pies; la velocidad en la ficción era de 25 nudos y en la realidad fue de 23; y el equipo de salvamento descrito en el Titán, también parecía sacado del Titanic.

Por supuesto, en la novela el barco también se consideraba imposible de hundir. Ambos tenían la misma capacidad: 3.000 pasajeros. Uno, el Titanic, llevaba 20 botes salvavidas. El otro, el Titán, llevaba únicamente 4 más. El Titanic golpeó un iceberg en abril, de noche, a unas 400 millas de Terranova. El Titán, en la ficción, golpeó un iceberg en una noche de abril a unas 400 millas de Newfoundland, es decir, Terranova. Finalmente, el número de muertos es casi el mismo en los dos casos.

¿Sorprendente? Ciertamente. Desde luego, parece que el escritor Morgan Robertson sabía de lo que hablaba.