viernes, 28 de octubre de 2011

Hesitar.





Dudar, vacilar.

Hesitar proviene del latín haesitāre, -quedarse quieto, dudar-, y se trata de un verbo intransitivo verdaderamente interesante que lamentablemente ha caído en desuso...

Significa dudar, vacilar o titubear: tener el ánimo confuso entre resoluciones contradictorias, sin llegar a decidirse.

Desde Chile, nuestra custodia Toyita nos remite al cuentista chileno Baldomero Lillo (1867-1923) comentándonos: Los chilenos somos una bala para los cuentos. Tal vez no es una cualidad de nuestro pueblo solamente, tal vez todos los humanos poseen ese don, encantar con las palabras. El cuento de Baldomero Lillo "Inamible" tiene eso maravilloso, empezamos a leerlo y no podemos parar hasta la última palabra. Y entre todas, hesitó es una que habitualmente ya no usamos:

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"-Vais a acompañarme al cuartel.
-¡Yo al cuartel! ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Me lleváis preso, entonces? -profirió rojo de indignación y sorpresa el alegre bromista de un minuto antes.

Y el aprehensor, con el tono y ademán solemnes que adoptaba en las grandes circunstancias, le dijo, señalándole el cadáver de la culebra que él conservaba en la diestra: 

-Te llevo porque andas con animales -aquí se detuvo,
 hesitó un instante y luego con gran énfasis prosiguió-: Porque andas con animales inamibles en la vía pública.
Y a pesar de las protestas y súplicas del mozo, quien se había librado del cuerpo del delito, tirándolo al agua de la acequia, el representante de la autoridad se mantuvo inflexible en su determinación."

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