domingo, 25 de diciembre de 2011

Dickens, inventor de la Navidad y de su literatura.


    Un relato del famoso autor inglés es la obra literaria más representativa acerca de esta época, coinciden escritores
GUADALAJARA, JALISCO (23/DIC/2011).- Un usurero viejo, al que no le importan la Navidad ni los seres humanos, debe enfrentar la visita de los espíritus de las Navidades pasadas, del presente y futuras, que le muestran sus fantasmas interiores. No es sólo que medio mundo conoce la historia de este viejo, Ebenezer Scrooge, sino que el relato, el Cuento de Navidad, escrito en 1843 por Charles Dickens, es uno de los indispensables acerca de la Navidad y una de las obras literarias mejor recordadas acerca de este tema, que ha merecido la atención de numerosos creadores en Occidente. Cuatro escritores consultados por este diario acerca de sugerencias literarias para la época lo citaron de inmediato, aun cuando no es el tipo de lectura que prefieren.

Titulado en inglés A Christmas carol, el Cuento de Navidad está tan enraizado en la cultura sobre la Navidad que es constantemente reproducido —hay frecuentes versiones de dibujos animados y algunas hechas por Disney—. En él, los fantasmas muestran al usurero Scrooge lo que perdió cuando era joven por culpa de la avaricia, la miseria a su alrededor y que él, a quien repele el cariño que se muestran las familias en Navidad, morirá sin que nadie lo quiera o lo recuerde.

El periodista y novelista argentino Rodrigo Fresán, autor de La velocidad de las cosas, y el mexicano Benito Taibo, autor de Polvo, coinciden en que el “gran jefe” sobre el tema de Navidad es, sin duda, Charles Dickens.

Fresán explica que piensa primero en Dickens porque “reinventó la Navidad tal cual la conocemos ahora; antes era una fecha que no tenía la importancia simbólica que ahora tiene”. Su gran astucia fue, por un lado, contar una historia de redención navideña en la que todo termina bien, “pero a la vez tiene algo de terrorífico y fantasmagórico, con este asunto de las navidades pasadas y la reflexión del final del año sobre lo que cada quien hizo o pudo haber hecho. En ese sentido, el relato es formidable, pues reúne todos esos temores, que son muy comunes de esta época del cambio de año”.

Puntualiza que hay que leer a Dickens simplemente porque “es un autor que todo mundo debe conocer. Además, los derechos de su obra son libres y las ediciones son baratas y económicas. Y en Cuento de Navidad hay un componente moral, que no moralino, en el mejor sentido de la palabra”.

Al tapatío Antonio Ortuño, autor de la novela Ánima, no le gusta este tipo de historias, ni siquiera el Cuento de Navidad, “porque me parece muy moralina. Así que no soy ideal para recomendar este tipo de lecturas”. De hecho, cuenta, para alejarse de este ambiente navideño, “lo que solía hacer era leer a (Emil) Cioran”, el filósofo rumano autor de los Silogismos de la amargura, de manera que ahí está una opción para los que detestan esta época.

Pero Charles Dickens es sólo uno de tantos autores que han escrito relatos que abordan la Navidad o están ambientados en esta fecha, como Luis Cernuda, T.S. Eliot, Agatha Christie, Ray Bradbury, Vladimir Nabokov, Anton Chejov, Fiodor Dostoievsky, Truman Capote, Paul Auster, Luigi Pirandello, Francis Scott Fitzgerald o Joseph Brodsky, entre muchos otros. Y otra de las historias clásicas de esta época es La vendedora de fósforos, del danés Hans Christian Andersen, que también la escribió a finales del siglo XIX: la historia de una niña pobre que vende cerillos en medio de una nevada.

El poeta jalisciense Luis Vicente de Aguinaga recuerda textos como La Navidad en las montañas, de Ignacio Manuel Altamirano, un clásico del siglo XIX mexicano; o los Evangelios apócrifos, “que siempre me han gustado y algunos de ellos están centrados en la visita de los Reyes Magos y todo lo relacionado con estos días”, así como los poemas La travesía de los Reyes Magos, de T. S. Eliot, y La adoración de los Magos, de Luis Cernuda.

PARA SABER
Ideas para la biblioteca personal


Cuento de Navidad
(A Christmas carol), de Charles Dickens


Charles Dickens escribe en 1843 la historia de Scrooge, un hombre avaro que en la época navideña se topa con los fantasmas de las Navidades pasadas, del presente y del futuro. El novelista inglés describe en la obra a su personaje como un cruel usurero: “¡Viejo pecador avariento que extorsionaba, tergiversaba, usurpaba, apresaba!”, según lo describen sus empleados. El título es de los más conocidos sobre esta temporada y puede encontrarse de manera gratuita en versión electrónica o en ediciones económicas.

El último árbol. Cuentos de Navidad (Compilación de cuentos: Planeta, 2011)
La escritora y periodista Mónica Maristain compila en esta antología 20 cuentos navideños escritos por autores iberoamericanos, como Héctor Abad Faciolince, Santiago Gamboa, Elvira Lindo, José Ovejero, Santiago Roncagliolo, Ana Clavel, Claudia Guillén, Álvaro Enrigue, Andrés Neuman, Élmer Mendoza y Pedro Ángel Palou. Cuento de Navidad, de Vladimir Nabokov.

El autor ruso relata la historia de un joven aprendiz de escritor que lee su primera narración ante un crítico literario, Novodvortsev, quien le sugiere que escribir un cuento de Navidad es ideal para iniciarse en este oficio.

La travesía de los Reyes Magos, de T. S. Eliot
Breve y famoso poema de este creador y crítico estadounidense, que comienza con las líneas: “Pasamos mucho frío en el camino / la época del año más difícil / para emprender un viaje, y más uno tan largo: / Los caminos cubiertos de nieve, el tiempo gélido / el momento más crudo del invierno”.

Evangelios apócrifos
Estos textos se encontraron en los primeros siglos del cristianismo en torno a la figura de Jesús de Nazaret, pero no han sido aceptados por la Iglesia Católica ni por otras iglesias cristianas. Los textos se han publicado en distintas editoriales y pueden costar desde 50 hasta más de 400 pesos, dependiendo de la edición.

La Navidad en las montañas, de Ignacio Manuel Altamirano
El guerrerense escribió esta obra en 1871. La historia se desarrolla una noche “tranquila”, el 24 de diciembre; los personajes son un militar ateo y un cura católico español, quienes se encuentran en una aldea perdida en medio de la montaña, entablan una amistad y charlan sobre la “cruel” guerra de Reforma.

El cuento de navidad de Auggie Wren (Auggie Wren’s Christmas story), de Paul Auster
El escritor estadounidense primero publicó este cuento en el diario The New York Times, en 1990. La historia es sobre Paul, un hombre que compra sus cigarros holandeses en un negocio de Brooklyn cuyo propietario usa el sobrenombre literario Auggie Wren, quien tiene la afición de sacar fotografías siempre del mismo ángulo de su calle a diversas horas. Cuando a Paul le encargan un cuento de Navidad para The New York Times, Auggie lo saca de apuro con un relato sobre el desarraigo y la pobreza que poco empatan con el espíritu navideño. El director de cine Wayne Wang contactó a Auster para usar el relato y hacer la película Smoke.

El viejo usurero
• El actor Daniel Garrell como Scrooge. “Era atrozmente tacaño, avaro, cruel, desalmado, miserable, codicioso, incorregible, duro y esquinado como el pedernal, pero del cual ningún eslabón había arrancado nunca una chispa generosa”, según el cuento.

• El usurero, en el teatro. El cuento suma una atmósfera algo terrorífica a una historia de redención y un “final feliz”, valores que la convirtieron en una de las representaciones emblemáticas de la época, opina el escritor Rodrigo Fresán.

• La historia de Scrooge ha sido llevada numerosas veces al cine. El británico Patrick Stewart (foto) lo interpretó en 1999, y también lo han hecho Alastair Sim, Albert Finney, Seymour Hicks, Michael Caine, George C. Scott, Jack Palance y Bill Murray.

• El actor Jim Carrey hizo una caracterización de Scrooge para una animación digital de Disney en 2009, dirigida por Robert Zemeckis. “Fría escarcha cubría su cabeza y sus cejas y su barba de alambre”, según la descripción que hace Charles Dickens del famoso personajes



No hay comentarios:

Publicar un comentario