jueves, 26 de enero de 2012

Ebúrneo, a.







1. De marfil.
2. Parecido al marfil. Poético.

Ebúrneo es un adjetivo procedente del latín eburnĕus, empleado para calificar objetos de marfil, o -extendiendo su campo semántico- utensilios, artefactos, rasgos o facciones parecidas a este material... Se trata pues de un cultismo literario... ¡ideal para emplearlo en nuestras composiciones poéticas! :)

Como ejemplo y anécdota, podemos reseñar que las patricias -damas que formaban parte la clase social privilegiada en la antigua Roma- cuando acudían a los teatros y se desprendían a la entrada de los objetos que no deseaban portar, recibían a cambio una ficha de marfil o "carta ebúrnea" como comprobante, parecida a la ficha que dan hoy en el guardarropía de los teatros modernos...

Hoy situamos nuestro hermoso y delicado adjetivo en el cuento El pájaro verde, de Juan Valera y Alcalá-Galiano (1824-1905 diplomático, político y escritor español):

“…Descubierta tenía ya Su Alteza la bien torneada pierna, había estirado ya la blanca media de seda y se preparaba a sujetarla con la liga que tenía en la mano, cuando oyó un ruido de alas, y vio venir hacia ella el pájaro verde, que le arrebató la liga en el ebúrneo pico y desapareció al punto. La princesa dio un grito y cayó desmayada…”

Blanca Andreu.




BIOGRAFÍA

Blanca Andreu nació en La Coruña en 1959, aunque pasó su infancia y adolescencia en Orihuela. Estudió en el Colegio de Jesús-María de San Agustín de Orihuela y después se trasladó a Murcia para estudiar Filología en la Universidad pero terminó la carrera en Madrid donde conoció al escritor Francisco Umbral el cual la la introdujo en los círculos literarios madrileños. En 1980 obtuvo el Premio Adonais con el libro De una niña de provincias que se vino a vivir en un Chagall, considerada como el punto de partida de la generación postnovísima. Su segundo libro, Báculo de Babel, obtuvo en 1982 el Premio Mundial de Poesía Mística Fernando Rielo.
En 1985 contrajo matrimonio con el novelista Juan Benet, que murió en 1993, tras su muerte Blanca regresó a La Coruña y actualmente vive entre La Coruña y Orihuela.


BIBLIOGRAFÍA

De una niña de provincias que se vino a vivir en un Chagall, Madrid, Hiperión, 1980.
Báculo de Babel, Madrid, Hiperión, 1982.
Capitán Elphistone, Madrid, Visor, 1988.
El sueño oscuro Madrid, Hiperión, 1994.
La tierra transparente, Madrid, Sial, 2002.


PREMIOS
Premio Adonais (1980)
Premio de Cuentos Gabriel Miró (1981)
Premio Mundial de Poesía Mística, Fernando Rielo (1982)
Premio Ícaro de Literatura (1982)
Premio Nacional de Relatos Breves Barcarola (1994)
Premio Inaternacional de Poesía Laureà Mela (2001)



ENLACES

La Academia, el diccionario y la Iglesia.

«Ricardo Soca» 


Una de las condiciones que la buena práctica lexicográfica exige a los autores de diccionarios es que sus obras queden libres de la ideología de quienes las escriben, de tal manera que puedan ser consultados sin interferencias ideológicas por lectores de todas las creencias y posturas sociales y políticas. 


Esto no siempre es fácil, puesto que es inevitable que cada autor tenga que trabajar desde dentro de su propio sistema de ideas, de su propia concepción del mundo, pero cabe esperar que los lexicógrafos intenten dejar de lado sus creencias personales y redactar definiciones neutrales, que supongan cierta exención sobre temas que no sean estrictamente léxicos, a fin de no herir a los lectores que piensan de manera diferente.


Sin embargo, el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) —que se supone dedicado a los 450 millones de hablantes— asume abiertamente la ideología católica que marca al Reino de España, obligando a los hispanohablantes ateos, agnósticos, musulmanes, judíos o de cualquier religión que no sea la de Roma a tomar como propio un vocabulario con el que no tienen por qué identificarse. 


Muchas de las acepciones del DRAE corresponden a «lo que se debe» y «lo que no se debe» de acuerdo con los dogmas propios de la religión católica. Así, la expresión temor de Dios es definida como el «miedo reverencial y respetuoso que se debe tener a Dios. Es uno de los dones del Espíritu Santo». 


Una de las acepciones de cielo, según el diccionario que muchos hispanohablantes consideran como oficial, es «morada en que los ángeles, los santos y los bienaventurados gozan de la presencia de Dios». 


La expresión culto indebido se define como «aquel que es supersticioso o contrario a los preceptos de la Iglesia» (suponemos que se refiere a la Iglesia católica, aunque no lo diga). 


El diccionario nos explica que artículo de fe es, para los hispanohablantes, una verdad que se debe creer como revelada por Dios, y propuesta, como tal, por la Iglesia. Y el que falta a la fe que debe es calificado por la Academia Española como pérfido. 


En cuanto a la fundamentación de hechos que propone como verdades históricas, la docta casa no es demasiado rigurosa en cuanto a su exigencia con las fuentes, como sugiere su definición de avemaría: una oración compuesta de las palabras con que el arcángel San Gabriel saludó a la Virgen María, de las que dijo Santa Isabel y de otras que añadió la Iglesia católica. Otra definición curiosa es la encarnación, que no es presentada como una respetable creencia de los católicos sino como el «acto misterioso de haber tomado carne humana el Verbo Divino en el seno de la Virgen María». Otro hecho histórico a ser aceptado por los hablantes de español aparece relatado en la entrada de anunciación, una de cuyas acepciones es el «anuncio que el arcángel San Gabriel hizo a la Virgen del misterio de la Encarnación». 


En una de sus acepciones, espíritu es un «don sobrenatural y gracia particular que Dios suele dar a algunas criaturas», informa el DRAE. 


Se nos hace saber, además, que el reino de Dios es un «nuevo estado de cosas en que rige la salvación y la voluntad de Dios. Fue anunciado por los profetas de Israel, predicado e instaurado por Jesucristo. Su realización, incompleta y temporal en la iglesia militante, se consuma y perpetúa en la iglesia triunfante». 


Los hispanohablantes deberían, además, esforzarse por alcanzar la unción: , una «gracia y comunicación especial del Espíritu Santo, que excita y mueve al alma a la virtud y perfección», se afirma. 


Para el diccionario, el dogma no es apenas una creencia de los católicos, sino la «doctrina de Dios revelada por Jesucristo a los hombres y testificada por la Iglesia». 


La afirmación de que el vino de la misa se convierte verdadera, real y sustancialmente en la sangre de Cristo y el pan, en su cuerpo, no es para el DRAE una creencia de los católicos sino un hecho verdadero que debe ser aceptado por todos los hablantes de español, como se desprende del lexema transustanciación, definido como «conversión de las sustancias del pan y del vino en el cuerpo y sangre de Jesucristo». 

Franzen, estrella en Cartagena de Indias.



Mucha reflexión en torno al yo, al hacia dónde vamos, qué hay que hacer, cómo mejorar el planeta, superar dificultades, ser mejores. Entre los más de ochenta invitados que llegaron a Cartagena de Indias para, hasta el próximo 29 de enero, sentarse y conversar en el marco del Hay Festival,la gran mayoría tiene poderosas historias de dolor, aprendizaje, corazón.
Uno de los más esperados es el escritor estadounidense Jonathan Franzen. Su obra «Libertad» ha sido calificada como la novela que desvela la cruda realidad de los EE.UU. en este siglo. Con excepcional habilidad, Franzen, relata la frivolidad, la paranoia, el desencanto y muestra a una sociedad perdida entre las apariencias. En su anterior libro, «Las correcciones», Franzen, también había usado la cotidianidad de las familias para revelar los secretos de lo que somos.
Pero hay más. Está la danesa Janne Teller, cuyo libro «Nada», primero prohibido entre los adolescentes y ahora lectura obligada en varios colegios europeos, retrataba la desesperanza de un grupo de niños que se pregunta ¿qué sentido tiene la vida? El protagonista se sube a la copa de un árbol y desde allí observa el lento deterioro del alma humana.
Teller trabajó hasta 1995 para las Naciones Unidas. Ella, economista de formación, manejó resolución de conflictos en Tanzania, Mozambique y Bangladesh. Agotada, desencantada, cuestionada, renunció y se inició en la escritura. Desde entonces no se detiene. La isla de Odín, The Trampling Cat y Ven, otras de sus obras.
Al igual que Teller, Mark Lynas, historiador británico, periodista ambiental, colaborador frecuente de «The Guardian», «Ecologist» y «Granta», se formula preguntas claves. ¿Podrá el hombre sobrevivir al cambio climático?, responderá en su conversatorio que, como todos los que se desarrollan en la ciudad amurallada, transcurre bajo almendros en flor y zaguanes coloniales.
«Siempre hemos sido un festival de ideas con una gran alma literaria. El Festival en Gales -origen y semilla de este festival- es realmente una mezcla de los mejores generadores de ideas que pueden ser escritores, científicos, músicos, políticos, cineastas (…) Somos un festival que celebra la palabra en todas sus manifestaciones», explicó en reciente rueda de prensa la directora del Hay Festival, la española Cristina de la Fuente.
Junto a Franzen, llega una nómina de lujo de escritores. Está el ganador de un premio Booker, sello de garantía de las letras en inglés, Ben Okri, autor nigeriano de «El camino hambriento». Siguen el mexicano Carlos Fuentes, Daniel Alarcón, de Perú; Carmen Posadas, de Uruguay; Nélida Piñón, de Brasil; David Safier, de Alemania; Mario Mendoza ySantiago Gamboa, por Colombia. Otro colombiano radicado en los EE.UU., el escritor, ganador de un premio Juan Rulfo, Juan Carlos Boterohablará no de su obra, sino la de su padre, el escultor Fernando Botero.
Habrá, asimismo, revelaciones entre los más de 80.000 asistentes que, se calcula, llegan hasta aquí para aprender escuchando. Una de las conversaciones que ya agotó las entradas es la deLeonor Esguerra, una monja que optó por el camino de las armas y se enroló en la guerrilla. Allí se enamoró de un líder rebelde y 25 años después confesará cómo vivió para contarlo.
Tras siete años consecutivos, el Hay festival en Cartagena cada vez se nutre más. ¿Cuál es el secreto? «La fórmula es un programa de mucha calidad, pero en un formato accesible para todos. Todos podemos disfrutar de buenas conversaciones, de buenas ideas y de buena música; no hace falta ser un experto para esto. Conseguimos convencer a gente maravillosa que nos acompañe, muchos de ellos por primera vez en Colombia», remata De la Fuente.

El español crece más de un 100 por 100


La II Feria del Libro de la ciudad californiana, Léala, promovida por la Universidad de Guadalajara, se celebrará del 11 al 13 de mayo con un incremento espectacular de «stands» y editores

Día 26/01/2012 - 17.47h
La mejor forma de combatir la crisis que nos atenaza es la lectura. Pasen y lean. La II Feria del Libro en Español de Los Angeles (LéaLA)crecerámás del doble en cuanto al número de expositores, y así pasará de 84 stands a 200, de los cuales 150 ya están vendidos.
Este incremento también se reflejará en la superficie del espacio, que este año será de nueve mil metros cuadrados, y permitirá recibir a más de 40.000 almas apasionadas de la lectura en español. Las fechas se han establecido del 11 al 13 de mayo, en el centro de convenciones de la ciudad de California, según se ha sabido.
La directora de LéaLA, Marisol Schulz, quiere que se vuelva a repetir el presupuesto de 2011, que fue de casi un millón de dólares, cubierto mayoritariamente por la Universidad de Guadalajara, promotora del encuentro.
En la primera edición participaron 141 casa de publicaciones y 120 escritores. Para 2012 ya están confirmados los autores Jorge Volpi, Paco Ignacio Taibo II, Francisco Martín Moreno, Juan Villoro, Enrique Flores Cano, Ignacio Padilla, Sergio Ramírez, Lydia Cacho, Sanjuana Martínez, Fabrizio Mejía, Andrés Neuman, Rosa Beltrán, Mónica Lavín, Mario Bellatin y León Krauze.
Marisol Schulz comenta que la atención de la feria está en la venta de libros en español, «pero al estar en una ciudad que también tiene otro idioma como lengua oficial, pues habrá títulos en inglés, pero el énfasis de las actividades está en el español». Además, este año se buscará una mayor participación de editoriales de países de Iberoamérica.
«Tenemos confirmadas editoriales de Guatemala y de Colombia. Los grandes consorcios editan en diferentes partes del mundo y llevarán a autores de otras partes, también tendrán una presencia mayor las editoriales que están asentadas en Estados Unidos, pero que editan tanto en español como en inglés», ha señalado Marisol Schulz. No obstante, la directora de la feria asegura que LéaLA no se puede sustentar por sí misma, ni lo será en los próximos cinco años.
LéaLA buscará crecer en términos cuantitativos con una mayor presencia de editores, quienes agotaron sus catálogos en el segundo día de la primera edición. «La gente compró los libros en español porque muchos de esos títulos nunca se había tenido aquí -en Los Angeles- a la venta porque la presencia de libros en español es muy acotada, por lo mismo la gente vino a comprar. Y los editores se dieron cuenta de que había un mercado».

Como la FIL de Guadalajara

En Los Angeles hay 12 millones de personas de origen hispanohablante, lo que no representa que todos dominen el español, pero una de las metas de LéaLA es fomentar la lengua española para que «no se pierda». Como la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, el programa cultural es fundamental en LéaLA. Al respecto, la ex directora de Alfaguara detalla que la agenda no está definida, pero está contratado el Teatro Nokia para tres grandes conciertos.

La industria editorial se aferra al precio fijo.






El precio fijo de la Ley del Libro establece que los editores fijan un precio único para los canales de distribución

La inclusión de la cláusula del precio fijo en la Ley del Libro supuso una auténtica victoria para el sector editorial, que consideraba esta medida clave para asegurar la supervivencia de las librerías pequeñas e independientes frente a los grandes conglomerados.
Nada parece haber cambiado desde entonces (han pasado cinco años) en su postura, pese al revuelo que originó la heterodoxa apuesta deAnagrama con el nuevo libro de Paul Auster. La editorial de Jorge Herralde, a la sazón uno de los mayores defensores del precio fijo en su momento, publicó «Diario de invierno» antes en e-book que en papel, optando por una rebaja en el precio de salida del ejemplar que solo se mantendrá hasta el 1 de febrero.
ABC ha charlado con autores y editores sobre la necesidad (o no) demantener el precio fijo y el futuro que le espera a una industria cuya mayor incertidumbre hasta la fecha sigue residiendo en el ámbito digital.

- Edmundo Paz Soldán (escritor):

La industria editorial se aferra al precio fijo
EFE
Edmundo Paz Soldán
En Estados Unidos la ausencia de precio fijo ha sido excelente para los lectores y pésima para las librerías. La falta de precio fijo ha concentrado las ventas en los gigantes del sector, como Amazon, Barnes & noble e incluso Walmart. Es imposible para una librería pequeña competir con ellos. Así se han cerrado varias librerías. Hay clientes fieles a las librerías pequeñas, que compran por apoyarlas aun sabiendo que allí los libros son más caros, pero esos clientes fieles son los menos. Por supuesto, en cuanto al precio, los lectores se han beneficiado en general; gracias a la falta de precio fijo uno puede comprar una novedad a mitad de precio casi siempre. De modo que hay virtudes y defectos. Si España quiere seguir este modelo, beneficiará a los lectores, pero herirá de muerte a la cultura de la librería.

- Manuel Vilas (escritor):

Estoy a favor del precio fijo en los libros, creo que eso beneficia a la literatura y a las pequeñas librerías, que apuestan por la literatura.

- Lorenzo Silva (escritor):

La industria editorial se aferra al precio fijo
ABC
Lorenzo Silva
La cuestión es que hay dos mundos: el de papel y el digital. En la ediciónen papel, el precio fijo tiene todo el sentido del mundo para garantizar la igualdad entre los canales de distribución. De hecho, hasta ahora ha cumplido su función. Pero en el mundo de internet, no tengo muy claro que sea pertinente que se mantenga el precio fijo. O se protege con una ley penal dura o te cargas el mercado, y para eso es necesario flexibilizarlo, que pueda ser competitivo. Creo que el precio fijo es un lastre en internet. Con respecto al 18% del IVA sobre el e-book, hemos visto cómo países como Francia se han pasado las directivas europeas por el Arco del Triunfo y nosotros somos un poco tontos en ese sentido. No sé a qué espera el Gobierno, ahora que aprueba un Decreto Ley cada viernes. Me parece bien que se paguen impuestos, pero si queremos favorecer al libro electrónico el IVA debe ser el reducido.

- Vicente Luis Mora (crítico, escritor y director del Instituto Cervantes de de Marrakech):

La industria editorial se aferra al precio fijo
ABC
Vicente Luis Mora
Es curioso que quienes plantean desmantelar el precio fijo sean editores; no veremos a ningún pequeño librero hacerlo, porque saben qué ocurrió en Inglaterra cuando desapareció el precio fijo y se liquidó la red de librerías independientes. A los lectores no nos interesa que estas librerías se extingan, puesto que muchas de ellas ofrecen títulos imposibles de encontrar en grandes superficies. En un tercer momento, las editoriales independientes se verían incapaces de sobrevivir, al no encontrar hueco en esos espacios, de forma que casi todos acabaríamos perdiendo (y la literatura no digamos). Los argumentos de quienes no perderían no me interesan; decir que «si esto es un mercado, lo es con todas las consecuencias», me da pánico: ya estamos viendo últimamente cómo se las gastan los mercados. Para la Ley del Libro, el libro es «más que una mercancía», por su valor cultural. Estoy de acuerdo con esa idea y con el ideal de cultura que transparenta.

- Luis Solano (editor de Libros del Asteroide):

Conservar el precio fijo es fundamental para mantener la actual red de librerías independientes, que son necesarias para editoriales literarias como la nuestra, ya que priman la calidad literaria de su oferta, esa protección les permite seleccionar su oferta con criterios no exclusivamente comerciales. No tengo ninguna duda de que si desaparece esa protección la oferta literaria que encontraría el lector en España sería más pobre: tendrá menos variedad donde elegir y muchos títulos que merecería la pena leer no estarán al alcance de los lectores. La ley de precio fijo y el IVA reducido para el libro están pensadas para dar un poco de protección a una forma de ocio, la lectura, que parece razonable defender y para facilitar también la transmisión de conocimiento. Quizá se podrían encontrar otros mecanismos más efectivos para lograr los mismos fines, pero lo que me parece descabellado es eliminar esa protección sin haberlos encontrado antes. Por las mismas razones me parece que no tiene sentido que un texto vendido en formato electrónico tenga un IVA del 18% mientras que impreso en papel lo tendría del 4%. Pero quizá a partir de esa discrepancia pueda iniciarse un debate que sería realmente interesante y que ahora no se hace: qué contenidos, qué textos, son aquellos que merecería la pena proteger aplicándoles un IVA del 4% y limitando el descuento con el que los tenderos pueden venderlos, y olvidarnos de una protección genérica que ampara todos con independencia de su aportación al acerbo cultural común.

- Valerie Miles (editora Duomo):

El libro es un garante de la cultura y no puede compararse con otros productos, no es como el yogur, por eso se le protege con el precio fijo y afirmar lo contrario es cinismo. El precio fijo funciona dentro de un ecosistema que solo puede mantenerse así y deshacerlo solo beneficiaría a los mecanismos cortoplacistas de los grandes grupos editoriales. Si alguien no quiere comprar un libro, que no lo compre. El problema es que el público no entiende cómo funciona la idiosincrasia del mundo editorial. Estamos en un momento de tormenta perfecta para el sector, pero eliminar el precio fijo podría destruir algo que nos ha costado construir 500 años. La piratería debe combatirse con buena legislación, no bajando los precios.

- Julián Rodríguez (editor de Periférica):

Soy un defensor a ultranza del precio fijo porque es el mayor logro que hay en un sistema donde los libros pueden ser devueltos al editor, donde no hay suficientes bibliotecas... El precio fijo salvaguarda los intereses del editor, porque de ese modo no entra en un mercado de competencia donde las grandes firmas pueden rebajar. El precio fijo es un regulador del mercado en un mundo donde cada vez hay menos protección para la cultura. Eso sí, en internet podrán estudiarse nuevos precios en base a criterios distintos, ya que en la mayoría de los casos se trata de una explotación posterior a la edición en papel. El verdadero reto de la edición digital es: ¿quién va a querer trabajar por tan poco?