jueves, 26 de enero de 2012

Franzen, estrella en Cartagena de Indias.



Mucha reflexión en torno al yo, al hacia dónde vamos, qué hay que hacer, cómo mejorar el planeta, superar dificultades, ser mejores. Entre los más de ochenta invitados que llegaron a Cartagena de Indias para, hasta el próximo 29 de enero, sentarse y conversar en el marco del Hay Festival,la gran mayoría tiene poderosas historias de dolor, aprendizaje, corazón.
Uno de los más esperados es el escritor estadounidense Jonathan Franzen. Su obra «Libertad» ha sido calificada como la novela que desvela la cruda realidad de los EE.UU. en este siglo. Con excepcional habilidad, Franzen, relata la frivolidad, la paranoia, el desencanto y muestra a una sociedad perdida entre las apariencias. En su anterior libro, «Las correcciones», Franzen, también había usado la cotidianidad de las familias para revelar los secretos de lo que somos.
Pero hay más. Está la danesa Janne Teller, cuyo libro «Nada», primero prohibido entre los adolescentes y ahora lectura obligada en varios colegios europeos, retrataba la desesperanza de un grupo de niños que se pregunta ¿qué sentido tiene la vida? El protagonista se sube a la copa de un árbol y desde allí observa el lento deterioro del alma humana.
Teller trabajó hasta 1995 para las Naciones Unidas. Ella, economista de formación, manejó resolución de conflictos en Tanzania, Mozambique y Bangladesh. Agotada, desencantada, cuestionada, renunció y se inició en la escritura. Desde entonces no se detiene. La isla de Odín, The Trampling Cat y Ven, otras de sus obras.
Al igual que Teller, Mark Lynas, historiador británico, periodista ambiental, colaborador frecuente de «The Guardian», «Ecologist» y «Granta», se formula preguntas claves. ¿Podrá el hombre sobrevivir al cambio climático?, responderá en su conversatorio que, como todos los que se desarrollan en la ciudad amurallada, transcurre bajo almendros en flor y zaguanes coloniales.
«Siempre hemos sido un festival de ideas con una gran alma literaria. El Festival en Gales -origen y semilla de este festival- es realmente una mezcla de los mejores generadores de ideas que pueden ser escritores, científicos, músicos, políticos, cineastas (…) Somos un festival que celebra la palabra en todas sus manifestaciones», explicó en reciente rueda de prensa la directora del Hay Festival, la española Cristina de la Fuente.
Junto a Franzen, llega una nómina de lujo de escritores. Está el ganador de un premio Booker, sello de garantía de las letras en inglés, Ben Okri, autor nigeriano de «El camino hambriento». Siguen el mexicano Carlos Fuentes, Daniel Alarcón, de Perú; Carmen Posadas, de Uruguay; Nélida Piñón, de Brasil; David Safier, de Alemania; Mario Mendoza ySantiago Gamboa, por Colombia. Otro colombiano radicado en los EE.UU., el escritor, ganador de un premio Juan Rulfo, Juan Carlos Boterohablará no de su obra, sino la de su padre, el escultor Fernando Botero.
Habrá, asimismo, revelaciones entre los más de 80.000 asistentes que, se calcula, llegan hasta aquí para aprender escuchando. Una de las conversaciones que ya agotó las entradas es la deLeonor Esguerra, una monja que optó por el camino de las armas y se enroló en la guerrilla. Allí se enamoró de un líder rebelde y 25 años después confesará cómo vivió para contarlo.
Tras siete años consecutivos, el Hay festival en Cartagena cada vez se nutre más. ¿Cuál es el secreto? «La fórmula es un programa de mucha calidad, pero en un formato accesible para todos. Todos podemos disfrutar de buenas conversaciones, de buenas ideas y de buena música; no hace falta ser un experto para esto. Conseguimos convencer a gente maravillosa que nos acompañe, muchos de ellos por primera vez en Colombia», remata De la Fuente.

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