martes, 3 de abril de 2012

Hemingway muestra su lado tierno en cartas inéditas.




    Hemingway y Gianfranco Ivancich, su interlocutor se conocieron en un hotel de Venecia en 1949 y entablaron una amistad pese a una diferencia de edad de 20 años
BOSTON, ESTADOS UNIDOS (29/MAR/2012).- El lado tierno de Ernest Hemingway, tan lejano a su imagen de macho, se percibe en una docena de cartas inéditas en una colección de documentos del autor en la biblioteca presidencial Kennedy.

En una de las cartas hechas públicas el miércoles, que escribió a su amigo Gianfranco Ivancich en Cuba en febrero de 1953, Hemingway habló de sacrificar a su gato Uncle Willie luego que fuera atropellado por un auto.

"Sí que te extrañé. Extraño a Uncle Willie. He tenido que dispararle a gente pero nunca a nadie que haya conocido y amado 11 años", escribió el autor. "Tampoco a nadie que ronroneara con dos patas rotas".

Las cartas oscilan de 1953 a 1960, un año antes del suicidio del laureado escritor. Escritas a máquina o con su enrulada caligrafía, algunos de sus despachos llegaron en sobres personalizados de papel cebolla desde su residencia en la Finca Vigia en Cuba.

El autor también escribió desde Europa, cuando estaba de safari en Africa y desde su casa en Idaho.

Hemingway e Ivancich se conocieron en un hotel de Venecia en 1949 y entablaron una amistad pese a una diferencia de edad de 20 años porque ambos habían sufrido heridas de guerra en las piernas.

"Me gustaría poder escribirte cartas tan buenas como las tuyas", expresó Hemingway en una misiva de enero de 1958 desde Cuba. "Quizá es porque lo escribo todo en la otra escritura".

Expertos indican que las cartas muestran un lado de Hemingway imperceptible en su faceta de autor de temas como la guerra, la tauromaquia, la pesca y la caza.

La fundación de la biblioteca Kennedy le compró las cartas a Ivancich en noviembre y la curadora de la Colección Hemingway, Susan Wrynn, se reunió con el ahora anciano destinatario en Italia.

"Todavía escribe cada mañana", dijo el miércoles. "Hemingway lo alentó para que lo hiciera".

En conjunto las cartas muestran que el autor tenía un lado gentil y que era alguien que apartaba tiempo para ser paternal y nutrir a un joven amigo, dijo Susan Beegel, editora de la publicación académica The Hemingway Review.

La carta de Hemingway sobre la muerte de su gato también muestra la lucha del escritor para separar su vida privada de su vida pública. Hemingway relató cómo un grupo de turistas llegó a su villa ese día.

"Todavía tenía el rifle y les expliqué que habían llegado en un mal momento y les pedí que entendieran y se fueran", escribió.

Pero no logró convencer a uno de ellos, quien según escribe le dijo: "Hemos llegado en el momento más interesante, a tiempo para ver al gran Hemingway llorar porque tiene que matar a un gato".

En muchas de las cartas Hemingway también le pregunta a su amigo por su hermana Adriana Ivancich.

La chica del jet set italiano fue una musa para el escritor tras conocerla en una salida de cacería de patos en Italia. La mujer inspiró uno de los personajes principales de su novela "Al otro lado del río y entre los árboles", dijo Beegel.

Hemingway acreditaba la visita de la chica a Cuba en 1950 como detonador que lo inspiró mientras escribía "El viejo y el mar", ganadora del Pulitzer, dicen expertos. En una carta de junio de 1953 le escribió sobre el premio a su amigo: "El libro regresó a la lista de los más vendidos por el premio innoble", burlándose de sí mismo, según Beegel.

Hemingway ganó el Nobel de Literatura al año siguiente.

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