lunes, 7 de mayo de 2012

''La felicidad no produce novelas'' : Iturbe




    El escritor presentó recientemente su novela ''Río Subterráneo''
GUADALAJARA, JALISCO (02/MAY/2012).- "Río subterráneo" es la tercera novela de Josu Iturbe (Bilbao, 1964), quien ahora indaga en el narcotráfico, el robo de arte sacro, el terrorismo y las profecías mayas. Con esos medios presenta la historia del detective Salvador Xiu y Alisia.

Para el escritor de novela negra su reciente entrega está hecha “para disfrutarse o para hacer notar más la realidad”. Esa decisión depende sólo del lector, quien tendrá en sus manos un relato que busca entretener.

“Es una novela de playa y de vacaciones para leer relajado y tranquilo, aunque tiene elementos oscuros y negativos, pero así es la vida. De la felicidad y del amor no salen novelas. Las novelas sale sólo sí hay conflicto, del amor si hay celos, sino tampoco jalan porque no producen interés en nuestra realidad”, explica Josu Iturbe en entrevista con este medio.

El autor de títulos como El cadáver crítico y Femenino criminal agrega que Río subterráneo es una novela negra, donde los crímenes son imprescindibles, ya que “la felicidad en una nube no da novelas tiene que haber sufrimiento, conflicto…”.

Además de la novela, otro género que interesa a Iturbe es el ensayo. Este autor español llegó desde hace 25 años a México, donde ha desarrollado su trabajo literario y plástico, ya que es licenciado en Bellas Artes por la Universidad del País Vasco.

Iturbe comenta que en su reciente novela, “el misterio tiene que buscarse porque es el timón”.

—La historia combina distintos elementos –como el robo de arte sacro, el narcotráfico y las profecías mayas— ¿Cómo se eligieron estos?

—En el mundo, que vivimos, todo eso está presente. Había que elegir temas muy negros, muy oscuros, desde el fanatismo religioso hasta el temor al fin del mundo o desde el robo de arte sacro hasta los sacrificios de niñas. Elegí temas que fueran fuertes para atraer al lector y dijera: ‘esto está muy fuerte’. Luego de alguna manera se va resolviendo todo, y todo queda en su lugar.

La realidad es más terrible que la ficción, sobre todo en el presente que vivimos, si uno escribe en una novela lo que está en las crónicas de los periodistas, no lo creerías y dirías que es una exageración. Todo lo exagerado del mundo en el que vivimos está en la novela con elementos entresacados, también preví que fuera muy ágil y no le sobrara nada. Lo ideal es que sea una novela de la cual no se pueda hacer una sinopsis, sino que la misma novela sea una sinopsis de sí misma y que todo lo que aparece fuera significativo para la trama.

Es también una parodia de una novela de misterio, ironiza sobre las angustias del ser humano. Como si no tuviéramos suficiente con las angustias y la crisis estamos pensando en que se va acabar el mundo porque los mayas lo dijeron hace cinco mil años.

—¿Por qué vuelve a presentar asesinatos femeninos —como en su novela anterior—?

—Sí y no. En el otro libro eran mujeres que mataban y ahora son más crías las víctimas, vírgenes que se matan para evitar el fin del mundo. La violencia es imprescindible para este tipo de novela y la minimicé bastante comparado con Femenino criminal, mi novela anterior, donde había mucha violencia descriptiva, pero en este caso he minimizado, no me regodeo con ella porque vivimos en  una realidad muy violenta y tampoco hace falta echarle leña al fuego.

—¿Las historias presentadas en los noticieros nutren sus novelas?

—Río subterráneo habla algo del narcotráfico. No es el tema central, pero sí se habla. He leído algunas novelas al respecto sobre todo las de Élmer Mendoza, pero no he podido leer otras más comerciales. En este caso, el narcotráfico es un elemento más, pero también se habla de la corrupción, de la falta de ideales, de lo que se mueve por interés, es más bien una crítica social, en cuanto a lo humano porque somos lo más pérfido y bastante cabroncetes en nuestra vida para conseguir lo que queremos. Tengo mis ideas, sin embargo no están las páginas, están las de mis personajes.

—¿El narco es el tema de la novela negra?

—Últimamente se ha convertido en eso porque es parte del entorno en que vivimos, el cual se nos escapa un poco de las manos. Y de alguna manera, si uno lo ve en los periódicos, donde se lleva lista de cuántos muertos va, nos vamos acostumbrando a la violencia y la vamos dando como algo normal.

PERFIL
Vasco de México


Josu Iturbe nació en Bilbao, en 1964, y es licenciado en Bellas Artes por la Universidad del País Vasco. Artista visual y escritor, reside en México desde hace más de veinte años. Ha publicado la novela El cadáver crítico (en Suma de Letras) y otros títulos más, entre los que destacan Femenino criminal y Guarradas Light (dos colecciones de cuentos eróticos con ilustraciones del propio autor), el ensayo El arte del mercado del arte, y los poemarios A infinita tragedia, 9 poemas previos a Bakalao y Bakalao. También se ha desempeñado como ilustrador, crítico de arte, creativo publicitario, guionista de televisión, productor radiofónico, etcétera.

FRAGMENTO
El tiempo de las verdades que duelen


Xiu no es un gran lector de la Biblia pero esta mañana le pide a su secretaría que le busque una. La señora Encarnación tarda un segundo en sacar un ejemplar de su bolsa de mano y se lo tiende al inspector con una sonrisa de oreja a oreja, por fin su jefecito vuelve al buen camino, la fiel secretaria siempre reza por el alma de Xiu tan poco dado a religiosidades pero tan buena persona. Él toma la Biblia y la abre al azar en un gesto impulsivo que reconoce al instante como heredado por su padre. Recuerda al viejo empezar cada día con la lectura de unos versículos casuales y aplicar esa profecía, o consejo, o análisis, a la jornada. Por eso lo hace ahora pese a su escepticismo, para invocar el oráculo, una luz a la que seguir para resolver este caso que se está volviéndose extrañamente siniestro.

-Caray, el Apocalipsis de San Juan

-La santa Biblia no se lee así, a lo tonto, eso son supercherías, adivinación, brujería…-La secretaria se irrita con facilidad, es una cristiana recalcitrante.

-Cálmese Encarna, es una vieja costumbre de mi padre, veamos…-lee lo que señala su dedo apoyado en las suaves páginas del mayor best seller de la historia.

Cuando lo vi, caí a sus pies como muerto; pero él puso su diestra sobre mí y dijo: No temas; yo soy el primero y el último, y el que vive. Estuve muerto, pero ahora vivo por los siglos de los siglos, y tengo las llaves de la muerte y del abismo.

Xiu cierra la Biblia de un golpe y se la devuelve a la secretaría que todavía refunfuña y señala la puerta.

-Ahí afuera está el hermano de usted.

El licenciado Xiu se sienta a la mesa donde lo espera una taza humeante de chocolate.

-Pues hágalo pasar, qué espera Encarnita.

-Claro licenciado-la secretaria rebaja el tono pero no se priva del agitar la Biblia ante las chatas narices de Xiu que, cuanto ella sale, exclama:

-Fanatismos, caray, y aquí viene otro…

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