sábado, 20 de octubre de 2012

VENABLO



Dardo o lanza corta y arrojadiza. 

Venablo es un sustantivo masculino que sirve para designar un arma arrojadiza, semejante al dardo o a una pequeña lanza. Procede del latín venabŭlum, devenāri, "cazar". 

Los venablos se lanzan con la fuerza del brazo, sin arco... se tienen de hecho datos de su utilización desde el Paleolítico, cuando no eran más que piezas de madera o hueso empleadas en la caza...

Por otra parte, cabe reseñar que echar alguien venablos, es una locución verbal que se emplea cuando alguien prorrumpe en expresiones de cólera y enojo, que hieren tanto -o más- que los venablos materiales... y es que, ¡cuidado con las palabras!, pues en ocasiones pueden convertirse en auténticas armas arrojadizas... 

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"Observa tus pensamientos, se convertirán en tus palabras. Observa tus palabras, se convertirán en tus acciones. Observa tus acciones, se convertirán en tus hábitos. Observa tus hábitos, se convertirán en tu carácter. Observa tu carácter. se convertirá en tu destino” . Mahatma Gandhi

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Y después de esta hermosa y profunda reflexión, contextualizamos la palabra del día con la obra del novelista español Manuel Fernández y González (1821-1888), Bernardo del Carpio: Leyenda histórica:

“…Alí-ben-Daz aseguró en un venablo el pergamino que había escrito, armó el venablo en la ballesta y apuntó á la ventana: por tres veces estuvo a punto de disparar y tres veces dejó de hacerlo; le estremecía el solo pensamiento de que la muger apareciese de nuevo en la ventana en el punto mismo de disparar el venablo; que aquella muger fuese en efecto la sultana Saida Otamida y que el venablo la hiriese; al cabo apuntó por cuarta vez y disparó, invocando á Dios al hacer el disparo: el venablo entró por la ventana y la muger no apareció…” (Respetamos la grafía original)

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