jueves, 23 de enero de 2014

DRAE: un deslucido contraste ante el diccionario brasilero Houaiss.

Ricardo Soca 

El diccionario brasilero Houaiss, probablemente el más completo de la lengua portuguesa, ampliamente utilizado no solo en Brasil sino también en las universidades de Portugal, fue elaborado a lo largo de dieciséis años por el lexicógrafo carioca Antonio Houaiss (1915-1999), con un equipo de lingüistas que lo secundaron en este ambicioso proyecto. 

Editado actualmente por el Instituto Antonio Houaiss, con 242.000 acepciones detalladas en tres voluminosos tomos, contiene también un diccionario de morfemas, en cuyas entradas se describen detenidamente los detalles fonéticos, morfológicos y sintácticos de todos los fonemas de la lengua portuguesa. 

En la información lexicográfica, se marcan diatópicamente los vocablos propios del portugués de Brasil, así como los regionalismos de cada zona de este país continental. 

Se informa asimismo la etimología de los vocablos incluidos en la obra, la conjugación de cada uno de los verbos y se ofrece un detalle del primer testimonio escrito de cada palabra, en la diacronía. 

Al lado del Houaiss, da pena el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), con su esmirriado repertorio de 86.000 acepciones, recopiladas a lo largo de trescientos años por centenares de académicos. 

Sin embargo, esta merece, al menos, que se quiebre una lanza en su favor por las ventajas de su diccionario digital en disco, ofrecido solo en la versión comercial, puesto que la que se ofrece en la web se limita a espejar la rusticidad de la edición impresa. 

La versión en DVD, en cambio, merece elogios por la riqueza de su hiperestructura, con búsquedas por etimología, por marcas diatópias, diacrónicas y estilísticas, por categoría sintáctica, entre muchos otros recursos que no es fácil hallar en diccionarios electrónicos de nuestra lengua. 

La edición web del DRAE presenta una única, aunque importante ventaja sobre las de soporte papel y DVD: los adelantos para la edición de 2014, que se muestran separadamente. La decisión de mostrarlos en separado pone en evidencia que el formato en disco arrastra rémoras de la edición impresa: en efecto, no hay razón alguna para mostrar las novedades previstas para 2014 separadas de las ya publicadas en la vigésima segunda edición, de 2001. 

Se podría creer que el Houaiss, una obra de autor confeccionada en poco más de tres lustros, alcanza una meta suprema en la lexicografía mundial. Sin embargo, hay que precisar que contiene apenas la mitad de las entradas delWebster's Third New International Dictionary, que en la edición de 1993, publicada hace ya veinte años, llegaban a 470.000, cinco veces y media más que el DRAE, con su larga historia y con el ingente presupuesto que la Academia recibe tanto de sus poderosos patrocinadores privados como del Estado. 

Sigue pendiente, pues, una vieja deuda de la RAE para con los hispanohablantes, que necesitamos obras lexicográficas más completas que las que se nos ofrecido hasta ahora, que abarquen la lengua de todos los países, sin ese eurocentrismo que debe quedar atrás. 


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